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Como jugar con tu bebé para que crezca sano

8 diciembre, 2017

Jugar con tu bebé para que crezca sano

Jugar es conocer, aprender, inventar, pensar, crear, imaginar todo un mundo de fantasías. Jugar permite que los niños y niñas compartan con sus pares y desarrollen saludablemente sus habilidades motrices, psicológicas, mentales y lingüísticas. Por eso, esta acción natural y cotidiana comprende momentos fundamentales para los pequeños, sea a través de juguetes o no. El mejor consejo que podemos darte, entonces, es que te aprendas como jugar con tu bebé para que crezca sano.

De acuerdo a su edad, el niño irá eligiendo ciertos juguetes y juegos por sobre otros. En ello también influyen el sexo, la cultura y el mercado, pero eso ya es otro tema de discusión. Como sea, hay dinámicas que los involucran por igual a medida que se desarrollan e interactúan.

Cómo jugar con un bebé

En los primeros meses de vida, el bebé empieza a descubrir el universo que lo rodea, a sorprenderse de las formas, los colores, las texturas, los movimientos, los sonidos, las temperaturas y, sobre todo, de ser protagonista de eso, de poder manipular los objetos a su antojo, imaginando, inventando, creando, exhibiendo. De esta manera, su cerebro se desarrolla mejor, con mayor rapidez, y cuanto más juega, más aprende, y cuanto más aprende, más quiere jugar, como en un círculo muy beneficioso.

Así que durante todo este ciclo de descubrimientos, tú puedes acompañar a tu hijo a disfrutarlo, ya que es muy importante que se inicie en este camino junto a sus padres. Y puedes hacerlo con dinámicas muy sencillas.

Los juegos más divertidos para un bebé

Cantar y bailar: si tu hijo es un bebé de pocos meses, tú puedes iniciarlo en el juego acurrucándolo en tus brazos, cantándole y moviéndote al compás de una música alegre y suave. Lo ayudarás a orientarse, a familiarizarse con el espacio y las melodías, a reconocer imágenes y a tener coordinación. Y si ya camina, seguramente tenga sus primeras canciones favoritas, y el hecho de que cantes, bailes y saltes junto a él o ella, lo colmará de alegría y salud. De esto se trata jugar con tu bebé.

¿Dónde está mamá?: más de una vez hemos visto cómo un bebé ríe a carcajadas cuando sus papás o sus hermanos se tapan la cara o se esconden mientras preguntan “¿dónde está mamá?” o “¿dónde está el hermano?”, y al cabo de unos segundos se destapan la cara o aparecen de detrás de la pared y dicen en tono de sorpresa “¡acá está!”. También se puede hacer con un juguete u objeto cualquiera. Es un juego muy común que a los niños les fascina. Así aprenden a que en realidad las personas y las cosas no desaparecen, sino que siempre están ahí aunque no las pueda ver.

El gimnasio infantil: el gimnasio es un pequeño arco del que cuelgan muñecos, telas de colores, pompones y sonajeros. Es muy bueno porque acuestas al bebé boca arriba sobre una manta, debajo del arco, y él querrá tocar todos los colgantes, para lo que deberá mover sus piernas. Esto incentiva su sistema motriz, lo ayuda a reconocer colores y sonidos y le divierte mucho.

Caras de locos: también es uno de los juegos preferidos de los chiquillos hacer gestos y copiarlos, los hace reír un montón. Míralo y haz una sonrisa enorme, luego pon cara de triste, luego de enojada, luego abre grandes los ojos, frunce el ceño, saca la lengua, mueve la cabeza, hazle ruidos con la boca o con las palmas de las manos y finalmente dale cosquillas y besos. Seguramente querrá imitarte, y eso lo ayudará a identificar las emociones de una forma muy divertida. Entonces, ¿qué mejor que jugar con tu bebé para que crezca sano?

Mi amigo oso: debido a que el primer sentido que desarrolla un bebé es el tacto, el famoso osito de felpa es uno de los primeros regalos que se le hace para prolongar esta sensación, ya que es suave y manejable, aunque los papás deberán prestar atención a que esté totalmente higiénico y no venga con accesorios pequeños que pueda llevarse a la boca. Más que un juguete, el osito será para el niño un compañero a quien le hablará, le cantará, con quien se enojará, reirá y dormirá. También podría ser su objeto transicional, para superar la etapa en que comienza a tolerar los momentos de ausencia de mamá.

¡Al agua pato!: los juegos durante el baño son fabulosos para reforzar el vínculo entre el bebé, la mamá y el papá. Todos sus sentidos se agudizan cuando su piel está en contacto con el agua tibia y con las manos de mamá y papá, cuando escucha sus voces y el ruido del agua que él mismo produce al chapotear, además de los sonidos graciosos que emiten los chiches que lleve a la bañera.

El avioncito: cuando tu bebé ya está en edad de comer otros alimentos, este momento puede resultar bastante difícil para los papás, ya que a veces los niños no quieren probar bocado. Aquí también entra en acción el arte de jugar con tu bebé. Una típica dinámica es hacer “el avioncito”. Al cargar la cuchara con un poco de comida, simula que es un avión que está por aterrizar. Entonces tú imitas el ruido de la aeronave, haces dar vueltas la mano como si planeara y finalmente la introduces en la boca de tu hijo, que sería como la pista de aterrizaje.

Como puedes observar, hay muchas formas primarias de jugar con un bebé. Es cuestión de regresar a tu niña interior y predisponerte tú también a recordar, inventar, buscar variantes y proponérselas al retoño.

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